• La subida de gasolina amarga la Navidad en México

Políticos, empresarios y usuarios se movilizan contra el aumento de entre el 14 y el 24 %

El aumento del precio de las gasolinas entre un 14 % y un 24 % ha soliviantado a un México que dormitaba en la molicie navideña pero que protesta iracundo en las redes y se prepara para hacerlo también en las calles. 

Todos los partidos de oposición, empresarios y consumidores han mostrado su oposición a una subida que disparará la inflación y amenaza con frenar el crecimiento económico de México, según economistas independientes consultados por EL PAÍS.

 

Mientras tanto el Gobierno argumentó que la subida de los carburantes era inevitable tras el aumento del barril de petróleo e insistió en que era inviable mantener el actual régimen de precios subvencionados.

"La inflación llegará al 5 % a mitad de año y bajará después hasta el 4,6 % a finales de 2017", prevé Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base.

El gobierno pone todos los ingredientes para generar inestabilidad social

Para la analista, la subida de más de un 20% de la gasolina se suma a una larga lista de elementos inflacionarios sobre la economía como son "la incertidumbre sobre la llegada de Donald Trump y el futuro del Tratado de Libre Comercio, la depreciación del peso, el aumento del salario mínimo y el aumento de las tasas eléctricas". Con estos mimbres, según Siller, el año que viene el crecimiento se estancará entre el 1,2 % y el 1,5 %.

En la misma dirección, Gerardo Esquivel, profesor del Colegio de México, considera que para mitigar la inflación el Banco de México aumentará progresivamente las tasas de interés. "Aunque se permita romper la banda del 4%, la intensidad de la subida de las tasas dependerá de que el Banco Central logre convencerse de que esta será la única subida de carburantes". En su opinión 2017 será un año muy difícil "porque a la inflación se suma un recorte en el gasto público del 2% en el presupuesto".

Actualmente más del 40% del precio de la gasolina son impuestos y el petróleo supone la tercera parte de los ingresos del país. Sin embargo, México es incapaz de refinar el crudo que extrae y tiene que importar, pagando en dólares, el 54% de la gasolina que consume. 

"Una subida del 20% no es la forma idónea de ajustar los precios, se podría haber hecho de forma gradual" explica Esquivel. "El aumento se asoció a la liberalización de las gasolinas , pero tiene que ver con la depreciación del peso. Es el resultado de años de abandono de las refinerías y de depende de la importación " añade el economista.

Según un informe reciente de Citibanamex “ha cambiado fuertemente el escenario previsto por el Gobierno mexicano cuando decidió liberalizar el precio (de los combustibles)"

Pero a las negras previsiones macroeconómicas se suma la indignación popular que ha llegado hasta la manguera de las estaciones de servicio. Por un lado, el aumento del precio de la gasolina y por otro, el desabastecimiento en el centro del país que ha provocado grandes colas frente a las gasolinerías.

La mayor subida de combustibles en dos décadas ha movilizado a la clase política, a los empresarios y los usuarios a través de las redes sociales, que han anunciado una huelga en el consumo de gasolina los tres primeros días del año.

Todos los partidos políticos rechazaron el nuevo precio y anunciaron movilizaciones en las calles. Desde la izquierda, la más contundente fue la presidenta nacional Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales, para quien el Gobierno pone todos los ingredientes para generar inestabilidad social y anunció un paquete de protestas de rechazo al incremento. En la acera de enfrente, el conservador Ricardo Anaya, del Partido Acción Nacional (PAN), dijo que es la consecuencia de años de desatención en Pemex que hoy obligan a importar el 54% de la gasolina que consume el país.

Quien más acierto tuvo en la crítica fue el candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, que no tuvo más que desempolvar un vídeo grabado meses atrás en el que advertía sobre la subida del precio de la gasolina cuando el Gobierno impulsaba la idea contraria; que la reforma energética, y la consiguiente apertura de PEMEX, conllevaría una bajada de precios. En el vídeo, López Obrador explica que en el periodo de Peña Nieto la gasolina aumentará un 26% mientras que el salario mínimo no llegará al 10%.

Al mismo tiempo, el Gobierno salió a defender el aumento. “El precio del petróleo subió un 67% en el último año. Si hubiésemos seguido manteniendo artificialmente bajo el precio (vía subvenciones) se hubieran destrozado las finanzas públicas” dijo el secretario de Hacienda José Antonio Meade.

El presidente Enrique Peña Nieto había propuesto adelantar a enero de 2017 la liberalización del precio de las gasolinas y el diésel. La Comisión Reguladora de Energía, tomando en cuenta la opinión de la Comisión Federal de Competencia Económica, emitió la semana pasada un calendario con cinco etapas de apertura regional: las primeras dos en el norte del país, la tercera y cuarta en el centro y occidente, y la quinta en la península de Yucatán.

De acuerdo con el calendario, el proceso comenzará en los Estados fronterizos de Baja California y Sonora el 30 de marzo y concluirá en Campeche, Quintana Roo y Yucatán el 30 de diciembre de 2017. Hasta que las cinco zonas no sean liberadas, se mantendrá un esquema de precios máximos en 90 regiones del país; 7 de frontera y 83 de interior.

Tanto las razones de la subida como la forma en que se hará son tan confusas que el Gobierno tuvo que elaborar un vídeo para explicar la metodología empleada para fijar el nuevo precio. Según Meade se mantendrá un precio competitivo ya que la gasolina en México “es un poco más cara que en Texas (…) la mitad de Uruguay y más barata que en Brasil, Chile o Centroamérica”.

 

Karabakh Today

29.12.2016 23:05
Categoría Economía